La mayoría de los clientes de FTP gratuitos que existen para Mac pasan el aprobado, algunos con muy buena nota. Pero siguen sin plantarle cara al rey de la selva, que no es otro que
Transmit.
Con su elegante interfaz estilo Aqua y bien engarzado en el Mac Os X, este programa va un poco más allá que el resto.
Además de las funciones exigibles a todo potente cliente de FTP que se precie, incluye características como la sincronización automática de los favoritos o la posibilidad de editar remotamente cualquier tipo de archivo o programa, incluyendo gráficos, sin tener que descargarlos en el ordenador.
El manejo de
Transmit es muy sencillo e intuitivo, con la posibilidad de usar pestañas y mover los archivos con un simple movimiento de ratón. Puede subir los archivos que se arrastran al dock. También permite hacer transferencias directas entre servidores externos y consigue previsualizar la mayoría de los archivos de imagen que se le pongan por delante.
Los más exigentes encontrarán en él un buen aliado para sus transferencias FTP, aunque siempre habrá quien prefiera las alternativas gratuitas